Acheronta  - Revista de Psicoanálisis y Cultura
Editorial Acheronta 18 - parte 1
La "defensa" del psicoanálisis
Michel Sauval
Director de Acheronta

La enmienda a un articulo del código de salud pública de Francia, presentada por el diputado Accoyer a la Asamblea Nacional de ese país, ha generado amplios debates y movilizaciones entre los psicoanalistas franceses, no sin repercusiones sobre el resto del mundo.

¿En que consiste dicha enmienda?
En el agregado, al código de salud pública de Francia, de un capítulo destinado a la reglamentación estatal de las "psicoterapias".

¿Cual es el objetivo de dicha reglamentación?
Según el propio diputado Accoyer, el objetivo es poner un límite a las sectas religiosas y los charlatanes que presentan su actividad como una práctica de psicoterapia.
Según coinciden casi todos los oponentes, esta enmienda acompaña los planes de restricción presupuestaria para la salud pública en la línea del informe Clery-Melin, es decir, sustituyendo la antipática reducción directa y simple de los gastos por una reducción que resulte de la reglamentación misma de las prácticas de salud como, por ejemplo, se indica en dicho informe: "solo las psicoterapias indicadas por, y conformes a, las recomendaciones de buena práctica, para trastornos que requieren una necesidad de cuidados serán tomadas a cargo por el sistema de seguro salud".

Sin embargo, no parece ser sobre el eje de la defensa del sistema de salud pública o contra las restricciones presupuestarias que se ha estructurado algún movimiento de protesta o rebelión popular.
A pesar de que, como bien lo recuerda Guy Le Gauffey (en el único
comentario que podriamos considerar "oficial" sobre este tema en el sitio de la école lacanienne de psychanalyse), en ningún lugar de dicha enmienda se habla de psicoanálisis, son las instituciones psicoanalíticas las que han reaccionado mas vigorosamente a punto tal de pretender, algunas, transformar la "defensa" del psicoanálisis en una causa democrática nacional.

¿Cual es el punto que da lugar a este fenómeno?
El mismo "vacío jurídico" al que acude Accoyer (en cuanto a reglamentación de la práctica de las psicoterapias) para justificar la "necesidad" de su enmienda, se transforma, a su vez, en dicha enmienda, en otro "vacío", que es al que han respondido las instituciones psicoanalíticas. Ese nuevo "vacío" se genera porque la enmienda no resuelve nada en materia de psicoterapias sino que otorga al gobierno el derecho y poderes discrecionales para establecer por decreto las diferentes categorias de psicoterapia asi como las condiciones de ese ejercicio profesional.
Es ante ante este "vacío" de especificaciones, ante las "posibilidades" que abre este cheque en blanco entregado al gobierno, que las instituciones psicoanalíticas se han imaginado como posibles víctimas de alguna arbitrariedad estatal.

La situación no ha dejado de generar fenómenos paradojales.
Por ejemplo, aquellos que ayer denunciaban a Accoyer y los medios de comunicación de querer asustar y terrorizar a la población con falsos demonios (para el caso, la acción no regulada de los "charlatanes") hoy escriben: "tenemos aquí una mecánica de gran precisión que se ha puesto en marcha en el otoño de este año que se apresta a arrasar con todo a su paso, nosotros y nuestros hijos y nuestros nietos, si la revuelta de los psys, de los intelectuales, de todo el mundo en fin, no hace obstáculo a ello" (
1) (subrayado mío)

La reacción de las instituciones psicoanalíticas se ha clivado, grosso modo, entre las que simplemente se preparan para ser reconocidas como"habilitadoras" oficiales (es decir, por parte del Estado) del título de "psicoanalista" y las que, además, se han sumado al movimiento encabezado por JA Miller y que hace de la "defensa" del psicoanálisis una causa democrática nacional.

La SPP (la sociedad de la IPA en Francia) es la que mas claramente interviene en el sentido de apostar al reconocimiento por parte del Estado, y en todos lados se jacta del carácter de "utilidad pública" con que ya fue bendecida por el mismo.
Pero esa es también la preocupación e intención expresada por el arco lacaniano (incluidos millerianos y no millerianos), en términos de hacer valer sus "anuarios" como criterio de "garantía" para el Estado, como tan bien lo ilustra la
crónica del encuentro de las mismas con el ministro de salud Mattei del 12 de diciembre de 2003.

Como sorprendernos entonces que el comunicado de adhesión de la EOL (Escuela de la Orientación Lacaniana - Argentina) al "metting" del 10 de enero del Forum de los psy, en Paris, concluya reclamando "por una ley que proteja al campo psi".
¿Quizás estos "defensores" del psicoanálisis ambicionen una ley al estilo de la ley básica de salud de la Ciudad de Buenos Aires cuyo tercer inciso del artículo 48 establece que el Estado garantiza "el respeto a la singularidad de los asistidos, asegurando espacios adecuados que posibiliten la emergencia de la palabra en todas sus formas"? (subrayado mío; ver al respecto mi artículo
La "emergencia de la palabra" en Buenos Aires).
O quizás, como Marie-Helene Brousse, prefieran la "
solución italiana", que, "aún comportando debilidades, es mas abierta, mas liberal y en tanto tal deja mas lugar a la innovación, al tiempo que asegura a los pacientes las garantías a las que tienen derecho" (subrayado mío) (recordemos que en Italia solo están habilitados a ejercer el psicoanálisis los egresados de los institutos reconocidos por el Estado como habilitadores de dicho título, y que solo hay dos institutos en esas condiciones: uno de la IPA y otro de la AMP).

Casi todas las instituciones psicoanalíticas (con honrosas excepciones, como la de la elp) asumen la posición de constituirse en representantes del Estado ante la población para dispensar garantía en cuanto a la práctica del psicoanálisis. Garantía que, por ello mismo, queda definida por relación al "derecho" de los pacientes, es decir, de los ciudadanos consumidores de esa mercancía. Es decir, como dispensadores de algo asi como un ISO 9002 (2) psicoanalítico.
Eso solo ya debería mover a un profundo debate sobre el sentido mas comercial que "analítico" que estas instituciones parecen tener (ver al respecto
El fracaso de las instituciones "psicoanalíticas")

Pero también debería mover a debate la utilización de la "defensa" del psicoanálisis como bandera o causa de una lucha por las libertades públicas.
Si valiera la analogía, creo que asi como se dice de los jueces, que hablan por la vía de sus sentencias, creo que no hay otra "defensa" del psicoanálisis que no sea por la vía de su práctica, que es la que asegura su transmisión y los efectos de transferencia necesarios para su difusión en la sociedad y la cultura.
La "defensa" del psicoanálisis en términos de una defensa de las libertades públicas implica los mismos problemas que tiene toda lucha por libertades pública. Esto es, que no vale por si misma sino en relación a los eventuales cercenamientos de las mismas. Es decir, que lo que importa de toda lucha democrática, en el fondo, y mas allá de la victoria parcial que pueda significa poner un freno a un cercenamiento particular, son las enseñanzas que dicha lucha dejará sobre las características del régimen social que ha impulsado o generado dicho cercenamiento democrático.
Si valiera la analogía con el campo sindical, podríamos decir lo que importa en una lucha por la defensa del salario no es solo lograr el aumento requerido sino tambien poder sacar las enseñanzas sobre las razones que llevan a que exista el salario y que el mismo siempre tienda a la baja. De lo contrario, la lucha no deja de ser esteril en tanto interminable.

De hecho, no es por casualidad que la movilización de los psy se haya tenido que presentar con una caracterización política, tanto de la sociedad, como de los "malos" y los "buenos".
Por ejemplo, para JA Miller, "la escucha ha devenido un factor de la política" y la gran nebulosa de los psicoterapeutas, de la que los psicoanalistas formarían parte, no solo no constituyen una amenaza, "todo lo contrario, aseguran una función social eminente, aunque no reglamentada" (subrayado mio) (articulo de JA Miller en Le Monde del 29/10/03)
y el enemigo es "la clique de higienistas neo-quebequense compuesta por Allilaire y sus aliados, comportamentalistas, cognitivistas, epidemoliogistas, de todo pelaje" (ALP, boletin del 5/01/04).

Todo parece orientarse a un final consensuado, negociado, donde la gran causa de las libertades publicas ("la razón o la desobediencia civil") dejará lugar a acuerdos donde cada cual tendrá asegurado su pedazo del mercado, por no decir, su coto de caza (3)

No obstante ello, el debate ha quedado planteado.
Entre los
Foros de PsicoMundo, hay uno dedicado al problema de las relaciones entre el Psicoanálisis y el Estado, donde, además de recopilar los principales textos referidos a este conflicto en Francia, también se han recopilado textos surgidos en ocasión de otras instancias, tanto en Francia como en otros paises.
Invito a todos los interesados en participar de este debate a enviar sus artículos o notas con sus ideas, críticas, comentarios.

14 de enero 2004

Michel Sauval
Director de Acheronta

Notas

(1) Final del segundo comunicado de la Agencia Lacaniana de Prensa titulado "la guerre des palotins", donde se alerta sobre las intenciones de medicalización de la escuela pública que supondría la circular 2003-210 del ministerio de educación por la que se organizan pasantias de estudiantes de psiquiatría en el medio escolar.

(2) ISO: International Organization for Standardization

(3) En varias ocasiones he escrito sobre las relaciones del psicoanálisis y lo social.
Los siguientes son algunos artículos sobre el tema:

 

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Revista de Psicoanálisis y Cultura
Número 18 - Diciembre 2003
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